Fallece el Dr. Manuel Rodríguez Sánchez: excelencia científica, vocación docente y memoria viva de la Facultad de Veterinaria
22 MAY 2026 - 13:37 CET
Desde la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, compartimos con profundo pesar la triste noticia del fallecimiento del Dr. Manuel Rodríguez Sánchez. Su partida supone la pérdida de uno de los mayores referentes de nuestra profesión y de esta casa, a la que dedicó su vida con una ejemplar vocación por la docencia y la ciencia. Con estas líneas, la comunidad académica desea rendir un sentido homenaje a una figura tan respetada como querida por todos aquellos que tuvimos la fortuna de conocerle y aprender de él.
Catedrático de Patología Animal, el Dr. Rodríguez Sánchez fue una figura imprescindible para entender la evolución y el prestigio de la Facultad que hoy conocemos. Su imborrable huella no solo reside en las aulas y en la memoria de generaciones de alumnos, sino también en el propio mapa institucional de una universidad pública a la que sirvió con el máximo rigor, entrega y altura de miras.
El fallecimiento del Dr. Manuel Rodríguez Sánchez, supone la pérdida de una figura imprescindible para entender la Facultad de Veterinaria que hoy conocemos.
Un legado institucional y docente inabarcable
Su compromiso con la gestión universitaria lo llevó a ocupar cargos de máxima responsabilidad, siendo Director del Departamento de Patología Animal II y Decano de su Facultad durante nueve años (1994-2003). Impulsor fundamental de la construcción del Hospital Clínico Veterinario Complutense, elemento que hoy resulta referente esencial para la docencia y la clínica veterinaria. Asimismo, destacó en su labor en la gestión universitaria como Vicerrector de Doctorado, Títulos Propios y Programación Docente de la UCM.
Excelencia profesional: La autoridad en la patología equina
En su faceta profesional, el Dr. Rodríguez Sánchez fue un referente indiscutible en la clínica equina, especializándose en el control antidopaje en caballos de competición. Su prestigio en este campo le llevó a ingresar como Académico de Número de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (RACVE) el 5 de marzo de 2012, donde ostentó la medalla nº 2.
Entre sus hitos científicos más relevantes destaca la dirección del equipo que diagnosticó el brote de Peste Equina Africana en 1987, una actuación de urgencia que fue decisiva para salvaguardar la cabaña equina nacional. Además, completó su formación con estancias en centros de prestigio internacional como las universidades de Surrey y Utrecht.
Por su incansable labor, fue objeto de numerosos honores, destacando la Medalla de Honor de la UCM concedida en 2003, la Encomienda Civil al Mérito Agrícola y su nombramiento como Colegiado de Honor de los colegios de Madrid y Ciudad Real. Y el reciente reconocimiento de la Asociación de Veterinarios Especialistas en Équidos (AVEE) en marzo de este mismo año.
La huella humana: Una vida dedicada a la familia y la profesión
Más allá de los títulos, Manuel siempre se definió como un hombre afortunado por las oportunidades recibidas y por el apoyo de sus maestros, como los profesores Pedro Carda y Eduardo Gallego. Su vida personal estuvo profundamente ligada a la Dra. María Castaño Rosado, su esposa, también Catedrática de la Facultad, y padre de Ana y Miguel Rodríguez Castaño, ambos veterinarios, de quienes se sentía profundamente orgulloso por su valía profesional y humana
Manuel Rodríguez Sánchez entendía que el trabajo y el esfuerzo eran factores imprescindibles para llegar a la meta. Hoy, su recuerdo perdura en las generaciones de veterinarios que formó y en la institución a la que dedicó su vida. Descanse en paz un universitario ejemplar y un hombre de ciencia.
Imágenes de la vida de Manuel Rodríguez en esta galería